lunes, 7 de marzo de 2011

DIAS DE PEROLOS

Un buen bar de menus del día es una magnifica referencia para los que ,dia sí día no, comemos en la calle. Voy a comentar los lugares que me han gustado, y que puedan servir para cualquiera que pase por ahí. No entiendo nada de gastronomía, así que hablaré de lo que cualquiera pueda entender sin ser un sibarita, como puedan ser los baños, la cantidad de comida,  el precio, el servicio y peculiaridades que me llamen la atención.

Las veces que vuelvo de Bilbao con Nuria y se acerca la hora de comer, solemos( una vez al mes o así) parar en un restaurante a mitad de camino entre Castro Urdiales y Bilbao. El Arrago-meatza en la población de Ortuella, en el  polígono industrial Granada.


 Es un restaurante grande con mesas para dar y tomar, por supesto lleno de gente del pólígono, aunque no todas. Lo primero que llama la atención es la rapidez con que te dan mesa, muy a valorar. Luego la atención a la hora de servirte es magnífica, (no los conozco de nada, ni son familia), con la frase de "que queremos chiquitines", con que te recibe el camarero-dueño (creo). Desde que pides hasta que te sirven el primer plato no suelen tardar más de dos o tres minutos (cronometrado, ya sabeis, aburrimiento). Un buen detalle es que te ponen pan más que suficiente por mucho  que comas, como es mi caso.



El baño está muy bien y no hay que taparse la nariz para entrar. Con la cantidad de gente que circula por ahí tiene una limpieza más que sificiente, muy buena. Lo del baño lo considero importante porque denota el nivel de limpieza de otras zonas a las que no tenemos acceso los clientes.

Encima si eres habitual del sitio tienes un servicio de email, que te informa del menú del día disponible, antes incluso de acercarte al restaurante, y conseguir que te lo cocinen como tú quieres, sin sal, sin salsas, etc....




Un precio de 10,50 euros de menú diario, el café aparte.


El postre tiene buen nivel, y con gran variedad, aunque como el caso que ilustro, no es normal que no se llegue al fondo del vaso con la cuchara pequeña del postre.



Foto Nuria, por supuesto




Destaca sobre todo por lo que un buen restaurante de currelas debe tener, buen servicio, rápido, eficaz y lo que más me llamó la atención "buen rollo", y alegría, gente con buena onda.


Recomendable cien por cien, y dentro de mi calificación le doy una puntuación de 8 Perolos sobre diez
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